Sabemos que consumen entre un 70% y 80% menos de energía; que poseen una vida útil 4 veces mayor; que su precio es 6 veces mayor; que contiene mercurio y que también te queman si las quieres cambiar luego de estar prendida.
Se pronostica el total recambio para el año 2010 en cuyo momento el legado de Thomas Alva Edison dejará de asemejarse a su diseño primitivo. La simpática “bombita” y su simple superficie esférica dejará de iluminar nuestras vidas. Probablemente, se habrán extinguido aquellas lúgubres amarillentas habitaciones de una sola “bombita” colgando de sus cables encintados. Quedarán sólo en viejos videoclips de Nirvana y películas de Volver.
Ya existen con forma de espiral e indudablemente en el futuro sus tubos conformarán las más fascinantes esculturas lumínicas.
¿Se seguirá ilustrando la creatividad a través de la lámpara incandescente?
Más allá de los avances, ¿Continuaremos teniéndoles extremo cuidado?¿Les prohibiremos a los niños a que jueguen a la pelota cerca de ellas?¿La intoxicación a base de mercurio será algo de todos los días?
He aquí un test que brinda luz y aclara cual es la vida útil de ambas mientras reciben distintos tipos de impactos.
Otro gran aporte a la humanidad.
Resultados: “Ya no las hacen como antes”…