Ambas cadenas atraen a todas las edades pero en especial a los niños quienes se ven ferozmente persuadidos por los colores, los muñecos,los peloteros y los popotes gratuitos (en Colorado un niño recreó con ellos toda la distribución de cloacas de su barrio). Algunos dirán que estas estrategias de marketing son diabólicas y enfermizas.Otros hemos comprobado que estas estrategias nos han permitido aprovechar el placer chatarra mientras éramos niños y el colesterol era cosa de mujeres (¿O era el ibuebanol?).
Por consiguiente, este ensayo se dirige primordialmente a los menores (así como también el cigarrillo test)quienes pueden exigir la mayor cantidad de peso no magro por cada dólar, peso o euro.
Al hablar de hamburgueserías no podemos dejar de mencionar que todos han notado diferencias en las dimensiones de los medallones de carne de los combos más famosos así como también todos tienen conjeturas sobre su peso relativo.No obstante, pocos se aventuraron a sopesar “dos” hamburguesas de Big Mac VS “una” hamburguesa de Whopper (así como tampoco 2 Maradonas vs 1 Pele, 2 relaciones sexuales vs 1 trió, 2 biplejias vs 1 cuadriplejia, 2 asados vs 1 relación sexual, 2 Jorgitos vs 1 Habanna o 1 Tinelli vs 2 tiros en el escroto) y aún menos personas se arriesgaron a comparar los combos enteros de estos célebres “fast food meals”. Hasta hoy.
Crazytests se enorgullece en presentar esta épica empresa.
_¿Por 50 centavos desea agrandar su combo?
_¿Cuánto para que me agrandes la hamburguesa?
Declaramos abierta la junta de firmas para solicitar a estas cadenas que nos informen donde
comercializan las hamburguesas que utilizan en sus publicidades.